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Debemos estar listos y saber cómo proceder tanto en su higiene como en su educación dental desde el principio. Antes de la erupción dentaria, limpiar los adornos maxilares con una gasa o tela suave y limpia enrollada en el dedo índice. Esta práctica puede continuar hasta la aparición de los primeros cuatro dientes.
El mejor lugar para la higiene de la boca es el lugar en que se cambian normalmente los pañales después del baño para incorporar la higiene de la boca a la del resto del cuerpo.
De los 9 a los 12 meses ya erupcionaron los ocho dientes anteriores y a medida que se completa la dentición el ciclo de masticación se estabiliza. Cuando los dientes superiores e inferiores se tocan, la musculatura de los maxilares comienza a aprender nuevas funciones
Del 1 año a 2 años continúa el desarrollo y maduración del sistema masticatorio que se completará a los 30 meses con la presencia de 20 dientes en la boca.
Hay que evitar alimentos que contengan alto porcentaje de hidratos de carbono, ya que se adhieren a los dientes y son de disolución lenta. La limpieza más elemental es la que se realiza antes de dormir.
El niño utilizará el cepillo dental para introducir el hábito de higiene pero hasta los seis años el cepillado debe ser completado por los padres o adultos responsables, porque no tienen la capacidad motora suficiente para realizar una correcta eliminación de los microbios.
Las tendencias actuales en cuanto al uso de fluoruros como preventivos de caries se centran en la aplicación de fluoruros locales en forma de pastas dentales de uso diario, y chequeo profesional.
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